Todos los Tweets
Anterior:
Siguiente:
Girl praying in nature

5.19 Mucha gente está rezando: ¿por qué no hay un final para este desastre?

Rezando en tiempos de crisis

Nos han dicho que debemos creer en el poder de la oración, pero a pesar de nuestra oración honesta para que todo mejore, ¡suceden muchas tragedias grandes y pequeñas! ¡No te desanimes! 

La oración es importante: Para empezar, es una manera de estar conectados con Dios. Como tal, es un anticipo y el comienzo de lo que te espera en el cielo. Recuerda las mismas palabras de Jesús cuando le estaba pidiendo a Dios por un gran favor en su oración: “Que no se haga mi voluntad, sino la tuya” (Lc 22, 42). Si esa es nuestra actitud verdadera, de hecho podemos implorar a Dios por su ayuda, para sanar, para quitar el sufrimiento… ¡Y Dios escuchará nuestras oraciones y nos recompensará con todo lo que es bueno para nosotros! (Mt 6, 6). Aquí hay algunas razones de porqué parece ser que no hay una respuesta.

 

1. La perspectiva de Dios es más grande que la nuestra. Podría ser que mucho más tarde tú te des cuenta cómo él estaba presente y ayudó en una situación difícil. A menudo Dios ayuda en una forma muy diferente a la que hemos pedido o esperado. 

2. Algunas veces rezamos por cosas equivocadas o con una actitud errónea (Sant 4, 2-3). Rezar es más que enviarle tu “lista de compras” a Dios. Rezar es primero que todo, una relación desinteresada con Dios.

3. A menudo, la mejor ayuda que puedes tener es la presencia de un amigo: Jesús está contigo especialmente cuando las cosas se ponen difíciles. Rezando te abres a su presencia. Nada es tan importante, porque con él tu puedes enfrentarlo todo (Flp 4, 13). 

4. La ayuda repentina ofrecida por otra persona puede literalmente  ser un envío de Dios. Muy a menudo, la intervención de Dios respeta el curso natural de los sucesos: ¡tales milagros de todos los días son más comunes de lo que piensas!

5. Jesús no quitó todo el sufrimiento. El sanar aquí en la tierra no es el mensaje principal de su mensaje. Él primordialmente vino a dar una nueva perspectiva: la de una mejor vida por venir con nuestro Padre amoroso en el cielo, una vida que durará eternalmente. 

La perspectiva de Dios es más grande que la nuestra: quizás no veas cómo responde él. ¡Reza y no tienes que enfrentar la crisis solo!