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The Bible

5.15 ¿Qué nos enseña la Biblia de cómo enfrentar una crisis?

Dios y el desastre

Primero que todo tienes que pensar que cualquier cosa que pase, Jesus está contigo (Mt 28, 20). Muy a menudo la Biblia te dice: “No temas” (Is 43, 1; Lc 12, 32). Puedes haber pensado que tu estabas en control, entonces ahora que has perdido el control tienes miedo. En respuesta a esto, trata de rendirte a la fuerza que Dios quiere darte (1 Cr 16, 11; Sal 27, 1). Ésta no es una fuerza que te dará el control de todo. Hace mucho más: aceptando tu vulnerabilidad y compartiendo el amor de Dios donde puedas, estas contrarrestando el mal que causó esta crisis porque tú no te das por vencido a este miedo egoísta. ¡Ten cuidado, la crisis no es excusa para egoísmos! Por el contrario: solamente “el amor perfecto expulsa el temor” (1 Juan 4, 18). Comparte con aquellos que lo necesitan en vez de acumular provisiones en forma egoísta.

 

Aquí hay cinco versículos de la Biblia que te pueden ayudar:

1. “Recurran al Señor y a su poder, busquen al Señor en todo momento” (1 Cr 16, 11).

2. “Dios es amor… Donde hay amor no hay miedo, pero el amor perfecto elimina el temor; pues el miedo supone un castigo, y el que teme no ha llegado a la plenitud del amor. Nosotros amamos porque Dios nos amó primero” (1 Juan 4, 16-19).

3. “Vengan a mí todos los que están afligidos y agobiados, y yo los aliviaré” (Mateo 11, 28). 

4. “No se angustien por nada, y en cualquier circunstancia, recurran a la oración y a la súplica, acompañada de acción de gracias, para presentar sus peticiones a Dios. Entonces la paz de Dios, que supera todo lo que podemos pensar, tomará bajo su cuidado los corazones y pensamientos de ustedes en Cristo Jesús” (Flp 4, 6-7).

5. “El Señor es mi pastor, nada me puede faltar. Él me hace descansar en verdes praderas; me conduce a aguas tranquilas; él repara mi alma. Me guía por el recto sendero por el amor de su Nombre. Aunque pase por el más oscuro de los valles, no temeré ningún mal; porque tú estás conmigo” (Sal 23, 1-4).

Dios está contigo especialmente en tiempos de crisis: ¡ábrete a él y ríndete a su poder!